lunes, 7 de abril de 2014

AYUNO y ABSTINENCIA. Recibido de Gerardo Piriz

(Un inconveniente técnico colocó la imagen antes del texto)  
 
Ayunar sin haber tenido antes un encuentro con Cristo, es hacer dieta.
Ayunar sin compartir con los que tienen menos es vanidad espiritual.
Ayunar tiene sentido solo después de haberme encontrado con Cristo.
Ayunar tiene sentido cuando me acerca a los demás, a todos sin distinción, especialmente aquellos que tienen menos recursos, aquellos que no me caen bien, aquellos que no son de "mi grupito o circulo".
Ayunar tiene sentido cuando me vuelve más humano, más hermano, más familia de todos.
Ayunar se convierte en alegría cuando aumenta mi intimidad con Cristo y con todos los que Cristo ama. Si el ayuno no nos lleva a ser personas más sencillas y alegres, revisemos .
                                   

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